9 de mayo de 2006

Honestidad Amical

Hace ya más de cinco meses tuve una discusión con quien era, hasta ese momento, uno de mis mejores amigos. Hace poco más de dos semanas tuve otra con quien fue, hasta ese momento también, otro de mis mejores amigos. No he vuelto a hablar con ninguno de ellos. El fin de semana que acaba de terminar vi a uno; su vida, felizmente, sigue normal. Hoy es cumpleaños del otro, y por lo que sé, su vida también sigue normal (aunque algunos factores en ella, como el lugar en que trabaja, me compliquen un poco la vida a mí). Y supongo que lo que me jode es que sus vidas sigan tan normales cuando yo los extraño tanto. Me jode que sus vidas sigan tan normales y que sea yo el que se sienta incómodo cuando se los cruza. Me jode no poder regresar a mi discoteca favorita porque ahora es el lugar de trabajo de uno. En pocas palabras, me jode estar jodido por ellos.

Debe ser que no estoy acostumbrado a la hipocresía social de los "patas". Quizás una de esas "reglas de la amistad de Pilsen" (que, en razón a mi cordura y por respeto al habla castellana llamaré en adelante "reglas de la patería") establece que uno no debe ser TAN honesto con sus amigos. Después de todo, cuando uno se hace amigo, trasciende lo que hace el pata. En el amigo confías que no te va a engañar, ¿no es cierto? Pero tal parece que tiene sque hacerlo, pues porque si no lo haces, se pelean contigo por malograrles el plan con una trampa o peor aún por decirles en su cara que durante un fin de semana se han vendido al mejor postor sin reparo alguno. Al primero, tuve que decirle, con la adecuada semántica correspondiente al caso, TRAMPOSO (con respecto a la trampa) y TRAIDOR (con respecto a quien pretendía que siguiera siendo su enamorada). Al segundo, tuve que decirle, con mayor gravedad incluso, P-U-T-O. Y lo malo es que de darse el caso, tendría que volver a hacerlo. Bueno, quizás no... ahora ya no son mis amigos y no les debo tal grado de honestidad.

Y entretanto, como quien dice para superar, iré haciendo un cuestionario entre los amigos que me quedan: ¿qué tanta honestidad quieren de mi parte? Lo malo de hacer algo semejeante es que la respuesta va a incidir en el grado de amistad que tengo con ellos... quizás haga que caigan a la categoría de patas nuevamente. Tengo cinco dedos en mi mano derecha... y me sobran algunos al momento de contar a quienes considero en este momento mis verdaderos amigos. Ojalá al final de esta semana no me sobren más.

4 personas han dicho algo al respecto:

TORTUGA MALDITA dijo...

Y yo? :D

Jules dijo...

Completamente identificada... creo que los dedos que tengo, no me sirven para contar amigos sino simplemente, "conocidos". Pero como bien me dicen, "por qué hacerse mala sangre mientras los demás ni se inmutan"... Life goes on!

Lomat dijo...

Yo quiero el 100% de honestidad... si aun merezco alguna parte...

Tame dijo...

Hola, la verdad es que no te conozco y llegué a tu post por casualidad...

Pero déjame decirte que entiendo tu situación... Aún así, debes tener en cuenta algo: Una cosa es ser honesto y otra es ser hiriente. En otras palabras, uno debe buscar ser siempre honesto y sobre todo con los amigos, pero es indispensable buscar las mejores palabras para evitar herir a las personas (con mayor razón si son tus amigos).

Quizás deberías considerar la opción de ir a hablar con ellos y aclarar las cosas, más que todo por ti mismo pues esta situación te está afectando más de lo que esperabas.

Mi consejo: Intenta hablar con ellos y pedir disculpas, pero no por lo que dijiste, sino por CÓMO lo dijiste.

Me parece que ese sí fue tu error y ahí radica el meollo del problema. Por lo demás, debes seguir siendo honesto, te felicito por eso pues veo que te interesa mucho ser así. Eso es bueno y es una buena manera de vivir... sólo hay que saber cómo.

Que tengas paz...